domingo, 27 de septiembre de 2020

Vulnerabilidad social y ética para abordar los DSS.

Vulnerabilidad social y ética para abordar los DSS. 


Vulnerabilidad social

Considero que la vulnerabilidad como concepto resulta ser un esquema relativo. ya que la vulnerabilidad existe para todos los individuos en general y esta dependerá de un rubro de medición que se este enfocando conforme las necesidades vigentes en cada caso; es decir, la vulnerabilidad no es propiamente una carencia de servicios o la medición de la pobreza social, es el factor de riesgo social que se encuentra expuesto conforme a un momento, un padecimiento en particular y una situación de inequidad. La vulnerabilidad en salud es una condición dinámica que resulta de la conjunción de  varios determinantes sociales, donde cualquiera puede ser expuesto sin importar condición económica, sexo o edad, es por esto que radica la importancia de diseñar e implementar políticas publicas de salud acorde a las necesidades de toda la población, partiendo de identificar primero las necesidades propias.

Respecto a los derechos humanos internacionales (ONU) en cada sociedad es decir estado o pais por su forma de gobierno, su cultura y costumbres, sus leyes habrá una gran diferencia conforme al entendimiento y la aplicación propia de los derechos humanos universales y a a partir de ellos, existirán muchas aristas para polemizar sobre la violación de derechos humanos o no y con esto la vulnerabilidad de la población. Un ejemplo es en Estados Unidos de América la sentencias de muerte, el aborto son temas permitidos conforme a sus leyes, sin embargo, ello conforme a los derechos humanos universales existiría una flagrante violación al derecho a la vida, bajo el criterio anterior, el enfoque que cada sociedad tenga, dará la aplicación de sus propias leyes y costumbres por lo que no existiría ninguna violación a los mismos en sus criterios e idiosincrasia. Entonces comprendemos la importancia de que cada población se rija de acuerdo a sus necesidades teniendo en cuenta siempre sus determinantes sociales, y la obligación de los gobiernos verificar y resolver el incumplimiento de estos.




viernes, 18 de septiembre de 2020

Conceptos para el estudio de los DSS.

El concepto de salud ha cambiado a través de los años, y no dudo que lo que estamos viviendo hoy en día lo transforme aun mas, nos esta dejando claro que la salud como tal nos describe el Dr. Last en el año 2000 es un equilibrio dinámico en el que la capacidad de una población para enfrentarse a todas las circunstancias de la visa que se encuentran. Y la pandemia que estamos viviendo justo ahorita a nivel mundial no lo ha dejado muy en claro. Si las amenazas a la salud humana están a flor de piel y todos a nivel mundial lo estamos viviendo como bien lo he dicho antes en el mismo mar, mas no en el mismo barco, podemos darnos cuenta que esto solo desenmascaro la heterogeneidad social y como dependiendo al grupo social que perteneces seria la calidad de riesgo y hasta servicios de salud que pudieras obtener si es que uno de nosotros enferma.  

Tenemos que entender que tenemos que priorizar la enfermedad y todas sus complicaciones, aunado a tener estrategias para mejorar los determinantes que la agravan, pues la salud solo la obtendremos a través de un enfoque multidisciplinario y transdiciplinario  teniendo siempre en mente la cooperación y coordinación de la salud mundial es decir que todos los paises estén abogando por la salud, el pensar simplemente en que uno gane ejemplo Rusia vs. USA en la creación de una vacuna que se necesita a nivel mundial, nos hace pensar que el egoísmo esta ganando y en la desigualdad que se vive, pues bien los paises "ricos" son aquellos que tendrán el acceso mas rápido a mejorar su situación sanitaria, pero esto solo resolvería en un solo pais pero una parte esta olvidando que es un problema mundial y existe una transmisión global, necesita acciones globales, actuar en todos los determinantes globales. (acciones que podamos realizar en todos los paises, para que impacte a todos los paises), y también nos pone a pensar las desigualdades de los grupos vulnerables pues se esta hablando de un costo - a pesar de que se este tratando un financiamiento, sabemos que por lo menos en México se nos quebró la economía y si existía la pobreza ahora pensar en un costo de vacuna aunque sea mínimo, deja a nuestras poblaciones vulnerables en el hilo para recuperar la salud. Las lecturas nos abren la mente en como el enfoque de salud tiene que irse transformando de acuerdo a las necesidades no solo del individuo, si no de la comunidad - población - nacional y hasta mundial, todos con enfoque y dando prioridad a  tratar de recuperar la salud de acuerdo a sus determinantes (culturales, económicas, sociales, biológicas y el acceso de salud que tengan acceso, recordemos que se trata de generar - coordinar para recuperar la salud con los recursos humanos, tecnológicos y económicos que tenemos).


Noemi Gabriela Hernández Ávila 

Maestría en Salud Publica con área de concentración en Administración en Salud  

lunes, 14 de septiembre de 2020

Objetivos del Desarrollo Sostenible y su relación con los Determinantes Sociales de la Salud


AMBITOS DE COMPETENCIA

Antes de la pandemia por el COVID 19 ya existía una medición que orientaba a diversos retos en los países y comunidades hacia el desarrollo sustentable; sin embargo ahora, todo ello está puesto en riesgo y ha generando una amenaza aun más grande para lograr el objetivo de no dejar a nadie atrás.


En los países America Latina existían 4 amenazas importantes para trabajar:


Prioridad de dar la atención sanitaria.

La profunda recesión económica y su impacto el factores sociales : empleo, devaluación, etc.

Vulnerabilidad en grupos de riesgo.

Cambios en comportamientos de las personas cuando amenazan su salud.


En America la situación es critica al convertirse en un epicentro importante en la evolución de la pandemia y ello ha generado un mosaico de respuestas según la zona, por ello en la OPS se  motitorea y analiza frecuentemente para toma de decisiones en particular sobre 3 temas:


Escenarios Post COVID 19

Objetivos de desarrollo sostenible

Equidad en salud 


Por ello, existe una discusión permanente del rol del impacto del COVID19 en general y aun más su impacto en las desigualdades sociales.


IMPACTO DEL COVID 19 HACIA EL 2030

( Dr. Rolando Ocampo Alcantara)


El Observatorio COVID 19  es una petición en el inicio de la pandemia para dar seguimiento al impacto y avance de la pandemia, y fue creado para generar una plataforma donde se encontrara información de políticas publicas , noticias , seguimiento de la pandemia y las medidas que aplican en los 33 países de la región. 

CEPALL  ha realizado informes colaborativos con diversas dependencias internacionales : OPS, OIT, FAO, UNESCO, ONU, en donde se enfatiza el del comercio internacional, donde se puede visualizar el énfasis sobre:

Las tendencias negativas de la actividad económica mundial , la caída del PIB problema a nivel mundial.

Detección de un desacople en las economias de los países. ya que la dinámica  de los mercados financieros bursátiles es desigual a la caída de la economía de la población.

Los riesgos financieros de las economías emergentes continúan latentes.

America Latina tendrá la peor contracción de su economía de los últimos 100 años.

Se registra deterioro importante en el empleo, la pobreza y la desigualdad.

Las políticas fiscales y monetarias apenas contribuyen en casi nada a mitigar los efectos de la pandemia.

La cooperación internacional debe reforzarse para el alivio de las deudas.

Avanzar el el tema de la igualdad para un correcto control de la pandemia.


Por otro lado se ha estimado que la economía mundial tendrá su mayor caída desde la segunda guerra mundial y America  Latina y el Caribe no es la excepción, ya que, se estima una disminución general promedio del 9.1% del PIB , es decir la peor crisis de toda la historia. De lo anterior también se traducen datos dramáticos , ya que derivado del COVID 19 en 2020 la pobreza ( En America Latina) se verá incrementada en un 37% respecto del 2019 ,  y enlazado con lo anterior, según el Indice de Gini  (El coeficiente de Gini es un índice que se utiliza para medir la desigualdad en los ingresos dentro de un país, pero puede utilizarse para medir cualquier forma de distribución desigual ) se verá un inminente deterioro de la desigualdad en todos los países de la región del CEPALL aunado a los efectos sociales de la pandemia que detonan altos niveles de inseguridad y vulnerabilidad a la perdida de los ingresos laborables.


MEDIDAS IMPLEMENTADAS PARA LIMITAR EL IMPACTO DE LA PANDEMIA


Atender la crisis sanitaria en la fase de control de la pandemia para pasar a la fase de reactivación de la economía.

Políticas fiscales y monetarias expansivas.

Políticas sociales para atenuar los impactos sobre el empleo, la desigualdad y pobreza.

Mayor cooperación internacional para el alivio de deudas.


( Oscar Mujica )


COVID Y DESIGUALDADES EN SALUD, IMPACTOS RECIPROCOS


La propagación pandemia del COVID 19 desnuda y exacerba las desigualdades sociales que ya existian. La pandemia no es neutral , ya que dichas desigualdades aceleraran por ende la propagación pandemia, los sistemas de salud ofrecen a la población fomentar o limitar la salud dependiendo tu enfoque de tus determinantes sociales. Resulta urgente que todos trabajemos en conjunto para que nuestras poblaciones vulnerables no recaigan mas, y esto solo se puede lograr si existe un compromiso y alianza mundial, si bien, va resulta difícil y diferente la nueva era debemos explotar todos los recursos con los que contamos tecnológicos, económicos y humanitarios para lograr salir y tener un desarrollo sostenible, donde todos tengamos acceso a vivir con salud, y bien sabemos que si existe la pobreza no habrá salud de ninguna forma, si bien, cumplir muchas metas de los ODS va resultar difícil avanzar en ellos conectándonos y cooperándonos entre todos donde el desafío sea justo y mucho mas que justo, equitativo.



PROPUESTAS CONCRETAS Y ACCION EN LA POST PANDEMIA

-Formular metas cuantitativas explícitas de reducción de desigualdad, se tiene que tomar muy en cuenta como los grupos vulnerables nunca han tenido como tal acceso a la salud, si bien se ha ido mencionando que se quiere un cambio para que todos tengamos el mismo acceso, no se han planteado metas fijas con pequeños cambios, en realidad es difícil transformar a toda una población pero si puedes darle las armas para tener acceso y con esto ir proveer a estos grupos.

-Monitorear desigualdades en las metas, mas que tomarlo como un numero, estamos hablando de personas, personas que han vivido en desigualdad y que hoy en día a nivel mundial están en total fragilidad, que tenemos que actuar de manera urgente para que no agravar la situación.

-Actuar con base en los monitoreos, uno de los grandes problemas es que muchas veces se intenta "solucionar" pero en realidad no se toma el tiempo para monitorear, y es por eso que las situaciones no cambian, en estos grupos vulnerables hoy en día están en alto riesgo, en una flagela que no han volteado a ver, y que si este grupo es afectado como se ha visto no podremos avanzar de ninguna manera.

El COVID 19 solo vino a desbordar todos los problemas en salud que teníamos, y mucho mas las desigualdades en las que vivimos, muy bien dicen todos estamos en el mismo mar, mas no en el mismo barco. Y ahora nos toca remar todos para poder salir adelante de una problemática a nivel mundial que no se esperaba, que no se estaba preparado pero que si se desarrolla una visión en conjunto tendiendo y aprovechando los recursos pues si bien se trata de hacer mejor salud con los recursos que tenemos a nuestra disposición y sobre todo cuidando que nuestros grupos vulnerables no decaigan.


sábado, 5 de septiembre de 2020

 

MI OPINIÓN SOBRE LA SALUD Y SUS DETERMINANTES SOCIALES

Los determinantes sociales de la salud, son circunstancias en las que vivimos (desde la concepción, nacemos, crecemos, trabajamos y envejecemos) esto incluyendo los sistemas de salud a los que tenemos acceso, si es que lo tenemos. De acuerdo a mi formación muchas veces establecemos como causas de mala salud a los comportamientos personales que realizamos y realiza la población, y por lo tanto trasladamos la culpa y la causa de algunas enfermedades a la persona y así mismo la responsabilidad de protegerse.

Los siguientes artículos me hicieron comprender las conductas relacionadas con la salud y estilos de vida no siempre provienen de las elecciones estrictamente personales e individuales, en realidad en muchos casos entran personas externas, y muchas veces no entra en disposición la opción de elegir libremente los factores en los cuales quieras vivir, en realidad en muchos casos no disponemos de la opción en la cual queremos vivir. Profundizar en los DSS nos convierte a todos los profesionales de salud en personal mas empático, nos permite ver la realidad de los retos que están pasando afuera y así mismo las barreras que esta sufriendo la salud en múltiples factores y no solo en nivel individual, nos deja las oportunidades que debemos explotar para lograr en este caso un México con mayor facultad para acceder a un nivel de vida en el cual todos tenemos derecho a ser plena y saludable.

 

LA SALUD Y SUS DETERMINANTES SOCIALES

Desigualdades y exclusión en la sociedad del siglo XXI

La salud del siglo XXI se encuentra “salutizada” dado que la salud es un derecho, un valor, una aspiración, un recurso, una necesidad y una demanda social que está en el centro de las decisiones en la práctica totalidad de ámbitos públicos y privados.

El ideal de mens sana in corpore sano de Hipócrates (460 a.c.) consigue explicar la enfermedad a partir de la influencia de factores naturales (Dubos 1987). Sin embargo este conocimiento permaneció olvidado durante gran parte de la Edad Media. Durante la Revolución Industrial se empieza a abandonar la explicación mágica de las enfermedades, comenzándose a evidenciar asociaciones entre la situación de salud de la población y determinadas condiciones de vida. Los cambios socio-demográficos que acompañaron a la Revolución Industrial trajeron graves consecuencias para la salud de la población: cólera, tifus, tuberculosis, desnutrición infantil, alcoholismo, abandono de niños, y todo ello como resultado del éxodo del campo a la ciudad y los graves problemas de hacinamiento, empobrecimiento y marginación a las que llevaban las malas condiciones de trabajo y de vida.

Antecedentes: Hasta mediados del siglo XX la idea de salud se había caracterizado por su concepción puramente física-biologicista y por ser definida a partir de la enfermedad; es decir la salud era la ausencia de la enfermedad y la atención sobre el binomio salud-enfermedad estaba centrada en explicar las causas de la enfermedad.

En 1946 la Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “El estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”; los aspectos innovadores de esta definición hicieron que marcara un hito en su momento con repercusiones importantes que han llegado hasta hoy, en especial el enfoque positivo de la salud. Nos parece importante resaltar que la salud es, por primera vez un derecho humano universal, estando presente en el artículo 25 la Declaración Universal de los Derechos Humanos debe estar al alcance de todos “sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social” (Martínez de Pisón 2006).

La salud y la enfermedad no deben concebirse como conceptos estrictamente biológicos e individuales y se deben formular como procesos condicionados por determinadas circunstancias sociales y económicas. “Uno subjetivo que se refiere a “sentirse bien” y el otro objetivo que implica “la capacidad para la función”;  también Salleras habla de “el logro del más alto nivel de bienestar físico, mental y social y de capacidad de funcionamiento que permitan los factores sociales en los que viven inmersos el individuo y la colectividad” -Salleras 1986.

De esta manera, las sucesivas reflexiones han ido conectando el proceso salud - enfermedad desde lo personal a lo social y comunitario, conexión establecida desde siglos anteriores en el movimiento de medicina social liderado por personas como J.P. Frank o Sigerist (Sigerist 1998). Hernán San Martín (1995) es un destacado salubrista que destaca el carácter social y multifactorial de la salud, afirma que “nos ha costado siglos darnos cuenta de nuestro bienestar biológico, social y mental; que la salud y la enfermedad, no son meros accidentes en nuestra vida, sino que corresponden a situaciones ecológicas, económicas y sociales bien precisas que nosotros mismos, a través de nuestra historia, hemos provocado”. De esta manera la salud es entendida como un proceso de adaptación; a partir del cual, salud y enfermedad son fenómenos relacionados con acontecimientos biológicos, la trayectoria personal, el entorno físico, social y cultural de las personas, en una relación que envuelve la vida de las personas.

La búsqueda de los determinantes sociales de la salud y las causas de las desigualdades

El concepto de desigualdad en salud alude al impacto que tienen, sobre la distribución de la salud y la enfermedad en la población, los determinantes sociales como la riqueza, la educación, la ocupación, el grupo racial o étnico, la residencia urbana o rural y las condiciones de habitabilidad o equipamientos del lugar en el que se vive o trabaja. 

La OMS define el concepto desigualdad como las diferencias en materia de salud que son innecesarias, evitables e injustas; por lo tanto es un concepto que incluye una dimensión moral y ética. El fenómeno de las desigualdades en salud está caracterizado según Daponte por injusto y evitable, además de su ubicuidad, consistencia, su enorme magnitud, su carácter gradual, su tendencia creciente, su persistencia, su carácter histórico y su carácter adaptativo (lo que indica que los grupos sociales mejor posicionados socialmente son los más beneficiados de las acciones sanitarias y sociales dirigidas a mejorar la salud - Daponte 2009. La equidad en salud  hace referencia a la disminución o ausencia de estas diferencias -Amartya Sen, Premio Nobel de Economía y miembro de la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud, 2006.

Una revisión del concepto de salud, desde lo biológico a lo socio-política

Hasta mediados del siglo XX la idea de salud se había caracterizado por su concepción puramente física-biologicista.

El enfoque multicausal del proceso salud-enfermedad a través de la interrelación compleja de cuatro grandes determinantes: la biología humana, el medio ambiente, los estilos de vida y el sistema de atención sanitaria. Estos factores pueden clasificarse en: a) organización general de un país, política, sociedad, servicios, equidad, justicia, paz, familia, protección social; b) determinantes demográficos, edad media, distribución de los grupos de edad; c) determinantes biológicos, genéticos; d) determinantes medio ambientales, agua y su calidad, aire, entorno químico y tóxico, energético; e) prosperidad, renta, reparto de la riqueza; f) cohesión social, categorías sociales, desigualdades sociales, relaciones familiares y sociales, etc.; g) sistema educativo, acceso, características; h) valores, nivel de formación y de información, acceso; i) sistema de atención sanitaria, cobertura, calidad, alcance de los mismos, efectos sobre la población, etc.

De forma resumida, se han establecido dos modelos a la hora de intervenir en la mejora de la salud colectiva, bien desde un modelo del déficit (centrado en la enfermedad y en los factores de riesgo) o bien desde un modelo promotor de salud que pone atención en el empoderamiento y la intervención en los entornos vitales de las personas, favoreciendo el control de los individuos y grupos sobre las variables que condicionan su salud.

Los riesgos son visibilizados mediante la identificación de factores que amenazan la salud humana: carga tóxica, residuos radioactivos, ruidos o emisión de gases invernadero a la atmósfera entre otros muchos factores que plantean un entorno físico amenazado y directamente relacionado con importantes problemas de morbimortalidad -Unión Europea, 2003. Junto a ello coexisten bolsas de pobreza y desigualdad en los países, y marcados desequilibrios en el reparto de la riqueza entre países.

 

Desigualdades de género en salud.

Las mujeres tienen una mayor esperanza de vida y, a pesar de que nacen más niños que niñas, éstas sobreviven más que los niños. Esto se traduce en que en la mayor parte de las zonas geográficas del mundo hay 106 mujeres por cada 100 hombres. Sin embargo, se da la paradoja de que aunque las mujeres viven más, su estado de salud es peor y presentan una mayor morbilidad que los hombres -Sánchez 2003; en general las mujeres presentan una prevalencia más alta de enfermedades crónicas y tienen una percepción más negativa de su nivel de salud -Borrel 2004.

Los fenómenos relacionados con la exclusión social, afectan en mayor medida a las mujeres que a los hombres, tanto en los países ricos como en los países pobres Tal y como señala Gómez en el 2002, “la equidad de género en el ámbito de la salud debe entenderse, entonces, como la eliminación de aquellas disparidades innecesarias, evitables e injustas entre mujeres y hombres que se asocian con desventajas sistemáticas en el contexto socioeconómico”. Entendiendo que la equidad incluye que hombres y mujeres tengan similares niveles de salud y bienestar; que tengan un acceso equitativo a los recursos sanitarios; y que hombres y mujeres tengan las mismas capacidades para participar en la toma de decisiones y una similar distribución de responsabilidades y de trabajo o, como lo denomina Gómez, “la participación para la producción de la salud”. En definitiva la salud de las mujeres además de un componente biológico está condicionada por determinantes psicosociales, y por determinantes socioeconómicos y productivos, siendo además el género un determinante transversal de otros determinantes como son la edad, clase social y etnia que pueden introducir más factores de desigualdad e inequidad que agravan la situación de las mujeres.

Hechos probados y evidencia en materia de desigualdades en salud.

El enfoque de salud pública de p¡el enfoque del gradiente de salud se relaciona con las diferencias de salud entre todo el espectro de la población, que reconoce un patrón sistemático de desigualdad en salud. Las desigualdades en salud seguirán existiendo, lo que también significa que los determinantes sociales siguen ejerciendo su influencia. La investigación puesta de manifiesto por Marmot (2005) pone de manifiesto diferencias notables en indicadores clásicos de salud y concentración del riesgo en los grupos más vulnerables; inmersos en situaciones de carencia material y/o social (desempleados de larga duración, inmigrantes, discapacitados, desarraigados, personas sin hogar, pobres, etc.), El círculo vicioso de carencia, marginación, exclusión se asocia a otros efectos como la peor calidad de la vivienda, entornos peor equipados y deteriorados y peor accesibilidad a los servicios de salud. De esta manera cada persona puede ser “etiquetada” como poseedora de mayor o menor riesgo de exclusión, siendo este un fenómeno diseminado socialmente a partir de la extensión de la precarización. La difusión del riesgo a lo largo del ciclo de la vida se encuentra además relacionado con las dinámicas familiares y con la capacidad de conciliar las demandas de la esfera personal, familiar y laboral. La familia ha sufrido procesos de transformación notables (incorporación masiva de la mujer al mundo laboral, devaluación de la autoridad parental, la aparición de nuevas formas familiares, cambios en los roles familiares y un notable incremento de rupturas) también relacionados con este fenómeno.

La exclusión social es definida por la Unión Europea (2004) como el resultado de procesos dinámicos y multidimensionales, inducidos por relaciones de poder desiguales, que interactúan a través de cuatro dimensiones fundamentales (económica, política, social y cultural), y a diferentes niveles, incluyendo el individual, hogar, grupo, comunidad y a nivel mundial. El resultado es un continuo inclusión/exclusión caracterizado por un acceso desigual a los recursos, capacidades y derechos, que conduce, entre otros resultados a las desigualdades en salud antes comentadas. La exclusión social aleja a las personas de las oportunidades de empleo, ingresos, educación y formación, así como de las redes y actividades sociales y comunitarias que son claves para el mantenimiento de la salud y de la calidad de vida. En la relación entre género y exclusión se destaca que ser mujer, mayor, y vivir sola aumenta de forma considerable el riesgo de pobreza

Respecto de los jóvenes, su nivel de bienestar está relacionado con su dependencia familiar y económica del hogar familiar de origen. Se afirma en el informe que si se emanciparan siguiendo el modelo tradicional de una pareja con un solo sustentador, siete de cada diez jóvenes que siguen viviendo con sus padres serían pobres.

Discapacidad y exclusión

Las personas con discapacidad son identificadas como colectivo vulnerable a la exclusión social, además de personas mayores, infancia y familias en situación o riesgo de exclusión, personas drogo dependientes, enfermos de sida, población inmigrante, solicitantes de asilo, población reclusa, colectivo gitano, mujeres en situación o riesgo de exclusión y personas sin hogar -Moriña Díez 2007.

El conocimiento acerca de la relación entre discapacidad y exclusión pone de manifiesto de forma consistente que los ingresos medios por familia son sustancialmente menores en una familia con una persona con discapacidad, existiendo relación entre gravedad de la discapacidad y el grado de pobreza y exclusión. Las mujeres con discapacidad viven frecuentemente en pobreza y en situaciones de exclusión social.

Además, la situación también tiene un gran impacto sobre los padres (la mayor parte madres) de personas con discapacidad severa, que deben compensar esta falta en detrimento de su trabajo, ingresos y derechos de pensión, pero también de su propia participación en la comunidad y entorno social.

Consideraciones finales

El estudio de la evolución del concepto de salud desde el concepto centrado en la enfermedad al concepto multidimensional de la salud y su relación con los determinantes sociales ha hecho posible establecer un debate en relación a los factores explicativos de las desigualdades en salud incluyendo la identificación de los factores sociales que explican el origen de las desigualdades sociales o el gradiente social. Se ha identificado la brecha existente entre la salud de hombres y mujeres, brecha sólo explicable en términos de diferencias de roles, actividades, distribución de recursos, poder y toma de decisiones, debido a su desequilibrada posición en la sociedad actual (producción, distribución y consumo de servicios), en el marco de la globalización económica, del debilitamiento de los derechos sociales y del efecto protector del estado de bienestar.

 

Resumen: Subsanar las desigualdad es en una generación. 

Alcanzar la equidad sanitaria actuando sobre los determinantes sociales de la salud.
Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud – OMS

 

Un nuevo programa mundial para la equidad sanitaria

 

La esperanza de vida de un niño difiere enormemente en función donde se haya nacido y estas reflejan la situación mundial, independientemente de la situación económica, de la salud y la enfermedad del país siguen un gradiente social: Cuanto más baja la situación socioeconómica, peor es el estado de salud, llamado inequidad sanitaria que ha terminado con la vida de muchos.

 

Los determinantes sociales en salud y la equidad sanitaria.

La equidad sanitaria afecta a todos nuestros países e influye en el sistema económico y político mundial. Las desigualdades sanitarias a nivel nacional y mundial afectan la población de manera inmediata y visible, esta distribución no es “natural” sino es el resultado de una nefata combinación entre las políticas y programas sociales deficientes, arreglos económicos e injustos y una mala gestión política. Los determinantes estructurales y las condiciones de vida en su conjunto constituyen los determinantes sociales de la salud, que son la causa de la mayor parte de las desigualdades sanitarias entre los países y dentro de cada país. La comunidad internacional puede corregir esa situación, pero para ello debe actuar con carácter urgente.

 

Un nuevo enfoque de desarrollo

Las actuaciones sobre los determinantes sociales de la salud han de contar con la participación de todos los poderes públicos, la sociedad civil, las comunidades locales y el sector empresarial, así como de foros y organismos internacionales. Las políticas y los programas deben englobar todos los sectores clave de la sociedad, no únicamente el sector sanitario. El ministro de la salud y su ministerio son esenciales para que se efectúe ese cambio mundial. Pueden abogar por una estrategia centrada en los determinantes sociales de la salud para la formulación de políticas encaminadas a promover la equidad sanitaria.

 

Recomendaciones generales de la comisión

1.       Mejorar las condiciones de vida.

Mejorar las condiciones en las que nacen los niños, favorecen el desarrollo desde la primera infancia, la escolarización, la naturaleza del empleo, características medias construido y la calidad media del medio natural que vive la población para mejorar las condiciones de vida y crear condiciones que permitan envejecer bien.

 

Equidad desde el principio

El desarrollo de la primera infancia, en particular el desarrollo físico, socioemocional y lingüístico-cognitivo, determina de forma decisiva las oportunidades en la vida de una persona y la posibilidad de gozar de buena salud, pues afecta la adquisición de competencias, la educación y las oportunidades laborales.

 

 

 

Luchas contra la distribución desigual de poder, el dinero y los recursos.

Combatir inequidad y las disparidades en las condiciones de vida, hay que atajar las desigualdades, en el modo en que está organizada la sociedad. Ello requiere un sólido sector público comprometido, capaz y dotado de suficiente financiación, para lo que hay que fortalecer las instancias gubernamentales, la gobernanza: dar legitimidad, cabida y apoyo a la sociedad civil, con el fin de definir el interés común y reinvertir en la acción colectiva.

2.       Medir la magnitud del problema, analizarlo y evaluar los efectos de las intervenciones.

 

Poner en marcha, sistemas de vigilancia de la equidad sanitaria nacionales e internacionales, que permitan hacer un seguimiento sistemático de las desigualdades sanitarias y de los determinantes sociales de la salud, así como evaluar los efectos de las políticas e intervenciones en la equidad sanitaria.

 

El resultado de la situación de los determinantes estructurales y las condiciones en que una población crece, vive, trabaja y envejece, y del tipo de sistemas que se utilizan para combatir las enfermedades están determinadas por fuerzas políticas, sociales y económicas estas suelen ser diferentes en cada país y su resultado será las oportunidades que tenga esa población para vivir dignamente y con todas sus capacidades.

 Las grandes desigualdades sanitarias entre los países están provocadas por una distribución desigual, a nivel mundial y nacional, del poder, los ingresos, los bienes y los servicios, y por las consiguientes injusticias que afectan a las condiciones de vida de la población de forma inmediata y visible (acceso a atención sanitaria, escolarización, educación, condiciones de trabajo y tiempo libre, vivienda, comunidades, pueblos o ciudades) y a la posibilidad de tener una vida próspera.

Entornos saludables para una población sana.

Centrar la gestión y la planificación urbana alrededor de la salud y la equidad sanitaria.

-Gestionar el desarrollo urbano de forma que haya un mayor acceso a viviendas asequibles; invertir en la mejora de los barrios de chabolas, priorizando, el abastecimiento de agua y saneamiento, la electricidad y la pavimentación de la calle. Las condiciones en que vive la población inciden de forma importante en la equidad sanitaria. El acceso a una vivienda y un alojamiento de calidad, a agua salubre y a servicios de saneamiento es un derecho de todo ser humano y una condición indispensable para una vida sana.

-Velar por que la planificación urbana promueva conductas sanas y seguras según criterios de equidad, controlar el acceso a alimentos poco saludables, una ordenación adecuada del medio y la aplicación de controles reguladores, incluida la limitación del número de establecimientos de venta de alcohol.

-Promover la equidad sanitaria entre las zonas rurales y las zonas urbanas mediante inversiones sostenidas en el desarrollo rural.

Practicas justas en materia de empleo y trabajo justo

Alcanzar la equidad sanitaria, empleo sea seguro, sin peligros y bien remunerado, que haya posibilidades de empleo a lo largo de todo el año y que exista un equilibrio justo entre vida profesional y vida privada para todos. Ofrecer a los hombres y a las mujeres empleos de calidad suficientemente remunerados, teniendo en cuenta el costo real y actual de una vida sana.

Proteger a todos los trabajadores para que apliquen las principales normas laborales en el sector estructurado y no estructurado, elaboren políticas que garanticen un equilibrio entre la vida laboral y la personal, y reduzcan a riesgos físicos, estrés laboral y conductas perjudiciales para la salud.

Protección social a lo largo de la vida

Lograr que los sistemas de protección social incluyan a quienes suelen estar excluidos: personas en situación de precariedad laboral. Cuatro de cada cinco personas en el mundo carecen de la protección básica que proporciona la seguridad social. Hay una correlación entre la existencia de un sistema de protección social universal y generoso, y una población más sana.

Atención universal de la salud

Cobertura universal significa que todos los habitantes de un país pueden acceder a la misma oferta de servicios (de buena calidad), en función de sus necesidades y preferencias, con independencia de su nivel de ingresos, posición social o residencia, y que todo el mundo está capacitado para hacer., Los resultados sanitarios de los sistemas de salud son mejores cuando se basan en la atención primaria de salud. Se trata de un modelo que prioriza la puesta en marcha de actuaciones adecuadas a nivel local y engloba un amplio espectro de determinantes sociales, manteniendo un equilibrio entre la promoción de la salud y la prevención, por un lado, la inversión en intervenciones curativas. También significa que toda la población puede beneficiarse de las mismas prestaciones.

Luchar contra la distribución desigual del poder, el dinero y los recursos.

La equidad sanitaria en las políticas, sistemas y programas.

Es esencial que haya coherencia política. Eso significa que las políticas de los distintos departamentos de la administración pública han de complementarse, en lugar de contradecirse, con el fin de promover la salud y la equidad sanitaria. Así, por ejemplo, una política comercial que fomente la producción, comercialización y consumo sin restricciones de alimentos ricos en grasas y azúcares, en detrimento de la producción de frutas y verduras, va en contra de una política sanitaria que recomiende un consumo relativamente limitado de alimentos ricos en grasas y azúcar, y un mayor consumo de frutas y verduras. Una acción intersectorial en favor de la salud, esto es, la puesta en marcha de políticas y acciones coordinadas entre el sector sanitario y los sectores no sanitarios, puede ser una estrategia clave para alcanzar ese objetivo.

Financiación equitativa

Asignar de forma equitativa los recursos públicos para actuar sobre los determinantes sociales de la salud. El desarrollo socioeconómico de los países ricos se ha visto muy favorecido por la existencia de infraestructuras financiadas con fondos públicos y la creación progresiva de servicios públicos universales. En los países de ingresos bajos, las instituciones y los mecanismos de imposición directa suelen ser relativamente deficientes y la mayor parte de la población activa trabaja en el sector no estructurado. La Comisión estima que la principal utilidad de la ayuda es que sirve como mecanismo de distribución de los recursos, como parte del esfuerzo común para aumentar el desarrollo social. Pero el volumen de la ayuda es extremadamente bajo.

Responsabilidad del mercado

Los mercados contribuyen a mejorar la situación sanitaria aportando nuevas tecnologías, nuevos bienes y servicios, y mejorando el nivel de vida. Los recursos destinados a la salud deben repartirse de forma equitativa y ser universales. Determinados bienes y servicios, tales como el acceso al agua potable o la asistencia sanitaria, forman parte de las necesidades básicas del ser humano y la sociedad. El sector público ha de garantizar el cumplimiento progresivo de las normas laborales internacionales y apoyar el crecimiento de las microempresas debido a su gran responsabilidad social empresarial sea una vía eficaz para avanzar.

Equidad de género

Crear y aplicar leyes que promuevan la equidad de género e ilegalicen la discriminación por razones de sexo.  Únicamente será posible reducir las desigualdades sanitarias en una generación, si se lucha contra las desigualdades entre los sexos. Las desigualdades entre los sexos son omnipresentes en todas las sociedades.

El origen de las desigualdades de género es social, y, por consiguiente, éstas pueden modificarse. Hoy en día las mujeres ganan menos que los hombres. La mortalidad y la morbilidad maternas siguen siendo elevadas en muchos países y los servicios de salud reproductiva siguen estando muy mal distribuidos entre los países y en el interior de éstos, debido a que los efectos intergeneracionales de las desigualdades entre los sexos hacen que sea imperioso actuar. Es esencial que actuemos ahora para mejorar la equidad de género y potenciar la emancipación de las mujeres, si queremos reducir las desigualdades sanitarias en una generación.

Emancipación política – integración y posibilidad de expresarse

Estar integrado en la sociedad en que se vive es esencial para la emancipación material, psicológica y política sobre la que reposa el bienestar y la equidad sanitaria. Es esencial dar poder a los grupos sociales, permitiendo estén representados en los procesos de elaboración de las grandes orientaciones y decisiones políticas para que puedan ejercer un amplio conjunto de derechos y garantizar una distribución equitativa de bienes materiales y sociales esenciales entre los distintos grupos de población, así mismo dotarles de medios necesarios que permitan actuar en el ámbito local a través enfoques ascendentes.

Medir la magnitud del problema, analizarlo y evaluar los efectos de las intervenciones

La acción sobre los determinantes sociales de la salud será más eficaz, si hay sistemas de datos básicos como los registros civiles y programas de observación sistemática de las desigualdades sanitarias y de los determinantes sociales de la salud y mecanismos que aseguren que los datos pueden ser interpretados y utilizados en la elaboración de políticas, sistemas y programas más eficaces. La sensibilización y la formación en materia de determinantes sociales de la salud es esencial.

Los determinantes sociales de salud: seguimiento, investigación y formación

Medidas que deben adaptarse urgentemente: Poner en marcha sistemas que permitan hacer un seguimiento sistemático de la equidad sanitaria y los determinantes sociales de la salud a nivel local, nacional e internacional. Iniciarlo desde la primera infancia, tener derecho a ser registrado sin la necesidad de un gasto a la familia, así mismo poner en marcha sistemas nacionales e internacionales de vigilancia que permitan recabar datos reales de forma sistemática sobre los determinantes sociales de la salud y las desigualdades sanitarias. Para esto prever un presupuesto específico para generar y e intercambiar datos sobre los determinantes sociales de la salud y la equidad sanitaria a nivel mundial, donde también se tomen en cuenta formar a todos los profesionales en la materia de determinantes de salud y así mismo sensibilizar a la ciudadanía, debido a que la insuficiencia de sistemas de registro de nacimientos tiene consecuencias importantes para la salud y el desarrollo infantiles.

martes, 1 de septiembre de 2020

Presentación

 

Mi nombre es Noemí Gabriela Hernández Ávila, tengo 24 años de edad, originaria de Cuernavaca Morelos. Soy nutrióloga de profesión por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos UAEM. Actualmente me decidí por estudiar una maestría en Salud Publica con área de concentración en administración en salud, debido a que trabaje para la Secretaria de Salud del Estado de Morelos y fue aquí donde me gusto el ver la salud en una perspectiva colectiva.

Estoy soltera, vivo con mi familia y tengo 3 perros, me dedico ayudar a animalitos de la calle para encontrarles un hogar, de preferencia perros ya que son mi animal favorito. Mi pasatiempo favorito sin duda es cocinar, y nadar. Disfruto mucho ir al cine y ver películas en casa, así mismo me gustan los idiomas y actualmente estudio alemán y francés en UPICCSA.






Redes sociales

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